Las garrapatas son parásitos externos que se alimentan de la sangre de tu perro. Aunque parezcan inofensivas al principio, pueden causar problemas graves si no se detectan y eliminan a tiempo.
¿Por qué son peligrosas?
Además de causar molestias, las garrapatas pueden transmitir enfermedades como la ehrlichiosis y la babesiosis, que afectan el sistema inmunológico y pueden poner en riesgo la vida de tu mascota.
Síntomas comunes de infestación
Rascado excesivo
Fiebre
Pérdida de apetito
Debilidad o letargo
Si notas uno o más de estos signos, revisa su piel cuidadosamente (especialmente orejas, cuello y entre los dedos) y acude al veterinario.
¿Cómo prevenirlas?
Usa antiparasitarios externos: pipetas, collares o tabletas orales recomendadas por tu veterinario.
Revisa a tu perro después de cada paseo, sobre todo si ha estado en áreas con pasto, jardines o parques.



